jueves, 31 de enero de 2013

Píldora para el acné usada como anticonceptivo retirada en Francia registra millonarias ventas en Colombia




La Agencia Nacional de Seguridad de Medicamentos de Francia (ANSM) ha anunciado esta semana el retiro de la píldora Diane 35 (ciproterona acetato/etinil estradiol) por el exceso de riesgo de trombosis venosa. La  muerte de cuatro mujeres en este país parece ser imputable al consumo de la misma.

El CIMUN ya había reportado el debate que transcurre en este país sobre la seguridad y eficacia de los anticonceptivos de tercera y cuarta generación.

Diane 35 sólo está autorizada por la ANSM para el tratamiento del acné en mujeres, pero los medios franceses han reportado que el medicamento es prescrito ampliamente como anticonceptivo. La ANSM determinó por su parte excesivo el uso del medicamento en este país. 

En Colombia, Diane 35 está autorizado por el INVIMA solamente para el tratamiento de un tipo de acné severo (acné conglobata) refractario a los tratamientos de primera línea.  Sin embargo, en el periodo Enero 2011-Diciembre 2012, se reportaron al SISMED cerca de 24 millones de pesos en ventas de este medicamento  (788.600 unidades); volumen incongruente con un escenario clínico tan poco común en la población.  El INVIMA no se ha pronunciado aún al respecto.

La interrupción abrupta del tratamiento con ciproterona puede ser peligrosa. Otros efectos adversos serios reportados con este medicamento incluyen depresión severa y toxicidad hepática.

Actualización ene 31

El INVIMA emitió un comunicado dónde hace un llamado a la consideración cuidadosa del balance riesgo/beneficio del medicamento y a la no utilización del mismo en pacientes con riesgo tromboembólico elevado. También  resalta que el medicamento no esta aprobado como anticonceptivo en Colombia. 

VER COMUNICADO INVIMA

Es lamentable que en nuestro país no se realice una monitorización activa del uso adecuado de los medicamentos. Las cifras de ventas de este medicamento debieron constituir una señal de alarma para investigar si su uso estaba siendo adecuado o no.

lunes, 28 de enero de 2013

La innovación farmacéutica: ¿Qué recibimos de todo ese dinero?



TOMADO DE SIETES: http://www.sietes.org/buscar/cita/93566

Light D, Lexchin J. Pharmaceutical R&D. What do we get for all that money?
British Medical Journal (BMJ)
11 de agosto 2012
Volumen 345 nº 7869 página(s) 22-5 
 
“Los datos disponibles indican que la tan cacareada “crisis de innovación” en productos farmacéuticos es un mito. La verdadera crisis de innovación es consecuencia del sistema actual de incentivación de la innovación, que premia las compañías por desarrollar un número elevado de nuevos fármacos con pocas ventajas clínicas sobre los ya disponibles”.
 
Innovación farmacológica y terapéutica desde los ochenta.
 
Desde que en 1996 se produjo un máximo de nuevas entidades químicas aprobadas como medicamentos en el mundo (básicamente por la FDA en EEUU), máximo que fue el resultado de la resolución de una larga lista de solicitudes que hacían cola después que se introdujeran las tarifas a la industria farmacéutica para financiar agencias reguladoras (como la FDA y posteriormente la EMA). En 2007 el número de nuevas entidades químicas aprobadas como medicamento volvió a la cifra de entre 15 y 25 al año.
 
Mucho más relevante que el número de nuevos fármacos aprobados sería el número de los nuevos fármacos que suponen un avance terapéutico. De 218 nuevos fármacos aprobados por la FDA entre 1978 y 1989, sólo 34 (15,6%) fueron calificados como importantes avances terapéuticos. En otro estudio sobre los fármacos aprobados en todo el mundo entre 1974 y 1994, se concluyó que los realmente innovadores fueron sólo un 11%. Desde mediados de los noventa las revisiones independientes también han concluido que alrededor de 85% a 90% de los nuevos fármacos aportan pocas o nulas ventajas para los pacientes. 
 
Este pequeño incremento del número de nuevos fármacos realmente innovadores contrasta con el otorgamiento de revisión “prioritaria” por la FDA a un 44% de todos los nuevos fármacos, entre 2000 y 2010. El porcentaje de fármacos con revisión prioritaria comenzó a aumentar en 1992, cuando las compañías farmacéuticas comenzaron a financiar el procedimiento de aprobación de la FDA.
 
El coste de desarrollar un nuevo fármaco.
 
Aunque la industria insiste en lo que le cuesta desarrollar nuevos fármacos, hay que puntualizar que una parte muy pequeña del dinero de la industria se usa para financiar investigación básica. Los datos de las compañías, de la Fundación Nacional de la Ciencia de EEUU e informes de la administración pública de EEUU indican que las compañías han estado invirtiendo solamente un 1,3% de sus beneficios en investigación básica para descubrir nuevas moléculas. Más de cuatro quintas partes de todo el financiamiento de la investigación básica proceden de la inversión pública.
 
Además, a pesar de que la industria afirma con frecuencia que desarrollar un nuevo fármaco cuesta 1.300 M$ (1.000 M€), esta cifra ha sido seriamente puesta en duda. La mitad de la cantidad total viene de calcular el beneficio que se habría hecho si el dinero se hubiera invertido en un fondo financiero de compañías farmacéuticas que hubiera obtenido unos beneficios anuales de 11%, durante 15 años. Los beneficios supuestos son mucho mayores que el aumento del valor de las acciones de compañías farmacéuticas, y por lo tanto no deberían ser contabilizados como costes de I+D. La mitad de los 650 millones restantes es pagada por los contribuyentes, en forma de deducciones fiscales de las compañías y de créditos, lo que sitúa el coste total en una cuarta parte de 1.300 M$, es decir 330 M$. Además, los autores de estos estudios (el centro de la Universidad de Tufts financiado por la industria) indican que los realizaron sobre la quinta parte de los nuevos fármacos más caros, los cuales, según los autores costaron 3,44 veces más de desarrollar que la media, lo que reduciría el cálculo a 90 M$. Los costes medianos fueron un tercio menores de la media, es decir, de 60 M$. Si se desmenuzaran otras partidas hinchadas, todavía se rebajaría más el supuesto coste de tal inversión.
 
Las causas
 
¿Cómo se puede haber llegado a una situación en la que parece que se gaste tanto en I+D y sin embargo solamente uno de cada diez nuevos fármacos es sustancialmente beneficioso para los pacientes? El bajo nivel de exigencia reguladora lo explica: el fármaco tiene que ser simplemente superior a placebo; en los ensayos clínicos se usan variables subrogadas en lugar de variables clínicas, los ensayos clínicos son a menudo de no inferioridad, lo que da lugar a la aprobación de fármacos que pueden ser menos eficaces y menos seguros que los disponibles. Algunos ejemplos notables han sido rofecoxib, rosiglitazona, gatifloxacina y drotrecogina alfa.
 
Applbaum ha descrito la manera cómo las compañías farmacéuticas utilizan “la administración de ensayos clínicos, la publicación de la investigación, el cabildeo sobre los reguladores, la “educación” de pacientes y médicos, la fijación de precio, la publicidad y la promoción en los centros de atención” para crear perfiles diferenciados y lealtad a la marca, sobre todo cuando se trata de productos muy similares. Así por ejemplo, a pesar de que Pfizer perdió la patente de atorvastatina, venlafaxina y otros fármacos en 2011, los beneficios se han mantenido estables en comparación con 2010, y los ingresos netos aumentaron en un 21%. El mismo Applbaum concluye que el marketing se ha convertido en el enemigo de la innovación.
 
Un estudio realizado en Canadá reveló que un 80% del aumento del gasto farmacéutico corresponde a nuevos medicamentos que ofrecen pocas ventajas sobre los anteriormente disponibles.
 
La industria farmacéutica afirma que los costes de I+D aumentaron considerablemente entre 1995 y 2010, en 34.200 M$; sin embargo, no dice que en este mismo período los beneficios aumentaron en seis veces más, en 200.400 M$. Los beneficios netos tras impuestos siguen siendo altos, mucho más que los de las demás primeras 500 compañías mundiales de la lista de Fortune.
 
El gasto de 1,3% de los beneficios en I+D se compara con un gasto de 25% en promoción, según el resultado de un análisis independiente, lo que daría una razón de 1:19 entre lo gastado en investigación básica y lo gastado en marketing.
 
¿Qué hacer?
 
Lo primero, dejar de aprobar tantos nuevos fármacos con escaso valor terapéutico. La EMA no sirve al ciudadano cuando aprueba un 74% de todas las nuevas solicitudes sobre la base de los resultados de ensayos clínicos diseñados y realizados por las propias compañías farmacéuticas, a la vez que mantiene el secreto sobre los resultados de eficacia y de seguridad. Un 29% de los nuevos fármacos biológicos aprobados por la EMA fue objeto de advertencias de seguridad en los 10 años siguientes a su comercialización. 
 
“Necesitamos resucitar la “cláusula de necesidad” noruega, según la cual sólo se aprobarían los nuevos fármacos que ofrecieran una ventaja terapéutica sobre los anteriormente disponibles. Noruega tenía 7 AINE en el mercado, cifra que se compara con 22 en los Países Bajos [y una trentena en España, en la misma época)]. La cláusula de necesidad noruega fue eliminada en 1996, cuando el país armonizó su procedimiento de aprobación con el de la UE.
 
“Los países de la UE están pagando innecesariamente miles de millones de más por medicamentos que ofrecen escasos resultados en salud, porque los precios no guardan relación con el valor terapéutico clínico.”
 
“También se debería financiar la EMA enteramente con fondos públicos”.
 
“Finalmente, debemos considerar nuevas formas de premiar directamente la innovación, como por ejemplo con los grandes premios en efectivo previstos en la US Senate Bill 1137, en vez de con los altos precios generados por la protección de patentes. En el documento citado se propone recoger varios miles de millones de dólares al año de todos los programas de atención sanitaria federales y estatales, y un comité otorgaría premios proporcionales a las necesidades clínicas cubiertas por cada nuevo fármaco y a la innovación terapéutica. Si no hubiera patentes los nuevos fármacos entrarían inmediatamente en competencia directa con la consiguiente rebaja de precios, y al mismo tiempo los innovadores serían rápidamente premiados para que puedan seguir innovando. Esta estrategia ahorraría al país (EEUU) miles de millones de dólares en gasto sanitario y produciría ganancias reales en la salud de las personas”.

 

jueves, 17 de enero de 2013

Controversia ética en ensayo clínico de un anticuerpo monoclonal contra VIH en África



Investigadores estadounidenses desarrollaron un anticuerpo monoclonal que neutraliza cerca del 90% de las cepas de VIH en personas infectadas y se preparan para iniciar ensayos clínicos en recién nacidos y sus madres en África.


Éste proyecto suscitó enormes críticas. Entre ellas, se afirma que el producto sería demasiado costoso para su uso masivo en este continente  y que además ya existe un método eficaz para prevenir la transmisión vertical de este retrovirus: la profilaxis con antirretrovirales (ARV). 

No obstante, aunque sean tratados con ARV, 2-5% de los bebés manifiestan la infección a los 6 meses de edad.  Los ensayos clínicos con el nuevo anticuerpo tienen el propósito de  averiguar si  su administración concomitante  a ARV permite eliminar las tasas de infección residual.   La investigación procederá sólo si la FDA autoriza esta molécula como medicamento de investigación.

La terapia ARV se suministra en países  pobres a un costo de menos de 200 USD por paciente-año  mientras que en EE.UU un tratamiento con anticuerpos monoclonales cuesta miles de dólares por paciente-año.  Además, la administración de anticuerpos monoclonales requiere de personal calificado, lo que no ocurre con las tabletas de ARV.

Así, parece válido cuestionar la ética de un ensayo clínico en una población altamente vulnerable que  tendrá grandes dificultades  para acceder al tratamiento si éste recibe la aprobación de las agencias regulatorias.  La existencia previa de mecanismos para garantizar este acceso sería más que  deseable.

Link de la noticia completa:
http://www.nature.com/news/hiv-trial-under-scrutiny-1.12214

lunes, 14 de enero de 2013

Anticonceptivos de 3a y 4a generación dejarán de ser cubiertos en Francia debido a sus riesgos y pocas ventajas




En Francia, una mujer de 25 años inició un proceso legal contra el laboratorio fabricante del anticonceptivo oral de tercera generación Meliane (Gestodeno/Etinilestradiol) tras haber sido  víctima de un accidente cerebrovascular  (ACV) secundario al consumo de este medicamento. que le causó afasia y hemiplegia.  Algunos años después de la ocurrencia del ACV, se descubrió que la mujer poseía la anomalía genética relacionada con el factor II de Leiden, que la hacía más sensible a la coagulación. 


El ministerio de salud francés decidió, frente a este caso y a otros casos similares que se han denunciado tanto en Francia como en otros países del mundo (incluyendo EE.UU.),  dejar de reembolsar este tipo de anticonceptivos  y anunció que tomara medidas especiales para disminuir la prescripción de estos medicamentos.  Además solicitó a la Unión Europea promover la reducción del consumo de los mismos. Por su parte la federación médica francesa planea solicitar el retiro del mercado de estos anticonceptivos. 


Posteriormente, el diario Le Monde publicó una investigación realizada sobre el consumo de anticonceptivos de última generación en el país, que resulta demasiado alto (1,3 millones de usuarias)  a pesar de las recomendaciones realizadas por la agencia de evaluación de tecnologías sanitarias local en 2007.  La comisión de transparencia  había determinado además en 2002 que las píldoras anticonceptivas de 3a y 4a generación no eran más efectivas que las más antiguas, pero que tenían un riesgo de tromboembolia mucho mayor.  El diario francés muestra que varios líderes de opinión en gineco-obstetricia  continuaron promoviendo  el uso de estos medicamentos, en contra de las recomendaciones gubernamentales, y que estos expertos sostenían estrechos vínculos financieros con los laboratorios fabricantes de los mismos. 


Esta no es la primera vez que el sistema de salud Francés enfrenta este tipo de situaciones, recientemente hubo un escándalo sanitario debido al  elevado número de víctimas de enfermedad cardiaca severa  imputables al consumodel anorexígeno Mediator (Benfluorex), que fue retirado tardíamente del mercado de este país, teniendo en cuenta que el resto de los países de Europa ya habían tomado esta medida frente a su balance riesgo/beneficio inadecuado. Así, la opinión permanece aún sensible frente al tema de la vigilancia de los riesgos de los medicamentos. 


Le Monde denuncia además las fallas del sistema de farmacovigilancia francés.  Éste es casi exclusivamente dependiente  de las notificaciones espontáneas  y por tanto se enfrentaría a una infranotificación cuando el uso del medicamento contradice las recomendaciones gubernamentales o  el evento adverso en cuestión esta ya incluido en la etiqueta del medicamento. Además, hace un llamado para el fortalecimiento de la farmacovigilancia y la regulación sanitaria concerniente en el país, de la formación de los médicos en esta disciplina y de la independencia frente a la industria  de la educación médica continua

Es recomendable que en nuestro país también se evalue si el consumo de estos medicamentos es adecuado y se hagan recomendaciones claras sobre el mismo. 

Recuerde que todo efecto adverso debe de ser reportado al programa de farmacovigilancia del INVIMA.

Referencias
 http://www.lemonde.fr/sante/article/2013/01/11/la-france-va-limiter-la-prescription-de-pilules-de-3e-et-4e-generation_1815564_1651302.html
http://www.lemonde.fr/societe/article/2013/01/10/pilule-enquete-sur-ces-medecins-lies-aux-laboratoires_1814864_3224.html